Monday, December 26, 2005

Destino; el reencuentro.

Te conocí un día de glorioso sol, y hoy sólo nubes habitaban mi cielo. En mi mente lucías como la primera vez, las veinticuatro horas del día sin descansar. Pero el destino es obstinado, y ahora no quería dar su mano a torcer y a mi no te dejaba llegar. Y a ti no me dejaba llegar.
Así mis alas rotas perdían una pluma con cada lágrima derramada por ti. Así mis pies daban pasos sin saber hacia donde me llevarían. Y un día cualquiera, en no recuerdo que calle, te vi.
Allí estabas, con una gran sonrisa pintada en el rostro y una luna brillando en tu frente. Jugabas con tu cabellera susurrando una canción. El humo de los autos no parecía un elemento dañino, sino un accesorio para tal cuadro de hermosura.
Sorpresivamente buscaste a tu alrededor, sabías que te había encontrado. Me miraste, unos segundos pasaron y sentí que eran más largos y dolorosos que todo aquel tiempo que soñé con ese momento. Caminaste, y me fijé que a tu corazón una lágrima adornaba.
Llegaste a mi lado y una simple pregunta te reintegró a mi historia. Y me reintegró a tu historia. Te di la mano, pero no era gesto suficiente para tal reencuentro, y sin alcanzar a resistirme tus brazos ya me rodeaban, apretando de una manera suave, cariñosa.
De esa misma forma retrocediste, y te alejaste. Mi mundo comenzó a girar al verte caminado de espaldas a mí. Y sin saber bien lo que quería decir, grité: "¡Me perdoné!". Giraste y respondiste: "Me perdoné".
Quise en ese instante gritar: "¡Te Quiero, Te necesito!"; y me di cuenta que tus ojos lo decían, y estoy seguro que los míos también.
Tardamos años en entender la profundidad de nuestro amor. Que los errores o el tiempo no lo podían separar. Pero nuevamente estábamos juntos, no como la primera vez, sino aún mejor. Teníamos un nuevo nombre a nuestra relación: "amistad".
Sí. Definitivamente eras tú el gran tesoro que Dios tenía reservado para mí.
No. Él no se podía equivocar.

Thursday, December 22, 2005

Destino; dos caminos distintos

La vida es un libro difícil de predecir, cada página nos presenta una nueva sorpresa. Y el loco autor de nuestra novela de amor quiso transformar su obra en un drama Griego.
Comenzaste por ignorarme como una forma de no aceptar lo que las estrellas mandaban. Y aunque tu amor siempre encontraba la manera de decirme que aún existía, tú descubrías otras miles para alejarme de ti.
Luego fui yo. Dejé mi ira germinar, brotar, crecer y dar frutos. Y a pesar de que mi alma se debilitaba cada vez que la tuya corría lejos, mis ojos se enceguecían con tu presencia y sólo conocían el odio.
No. En realidad nunca creí que llegaría ese día, pero nuestros caminos tomaron distintas laderas, y te perdí. Y me perdiste.

Tuesday, December 20, 2005

Destino; la unión

Te conocí un día de sol, con el rostro lleno de esperanzas y expectativas. Lucías tal y como yo siempre imaginé, aun cuando nunca pensé en ti antes de esos segundos. Tu caminar, tu hablar, tu sonrisa... claramente la persona especial que buscaba mi corazón.
A pesar de que el destino conspiró varias veces para vernos juntos, no sería hasta entoces cuando nuestro día llegaría. Día en el cual nuestras vidas se entrelazaron, y nuestros caminos quedaron sellados.
Con una simple pregunta cumpliste con lo escrito, y me hiciste parte de tu historia. Y te hiciste parte de mi historia. Dulce voz que aún resuena en mis oidos. Cuadro que jamás lograrán que baje de las paredes de mi mente.
Creaste una canción con mi silencio. Dibujé un paraiso con tu mirar. Y en un instante y sin avisar, ya eras el sol que iluminaba mi andar. Aquel sendero que tantas veces desprecié era el que ahora estaba bajo mis pies.
Sí. Definitivamente eras tú el gran tesoro que Dios tenía reservado para mí.

Friday, December 02, 2005

Watchtowers (Atalayas)


"Cuenta la leyenda que cuatro jóvenes, en la etapa de maduración de sus vidas, emprenderían un viaje sin retorno hacia el lugar más impresionante del mundo en busca de la Gran Magia, pero para ello debían primero luchar contra las fuerzas del mal.
Estos jóvenes no fueron seleccionados al azar, ni por sus méritos de niñez o las influencias de sus familias... ellos estaban destinados a cumplir con esta misión pues eran los únicos capaces de utilizar las fuerzas entregadas por la naturaleza.
Sus poderes provenían de millones de años atrás, cruzando por varias vidas, enriqueciéndose y creciendo en cada una de ellas... definitivamente no eran personas ordinarias, por sus sangres corrían las fuerzas ocultas del Gemma Matter, el Dios que reinaba la madre naturaleza, quien les había consedido sus más preciados tesoros.
Al primero, por su carácter decidido y temperamento fuerte: toda la fuerza que las olas del mar pueden emprear en su constante bailar. Al segundo, por su mentalidad aterrizada: toda la seguridad que la tierra da bajo los pies y entre las raices de quienes crecen y se alimentan de ella. Al tercero, por su capacidad de volar con su mente: toda la libertad que el viento entrega a quien le deja posarse entre sus alas. Y al cuarto, por la enegía que corría por su cuerpo: todo el don de vida que los rayos del Sol reparten a los seres del planeta.
Cada uno comenzó su viaje sin saber con certeza cual era cual era su camino, sólo la intuición los guiaba.
Mientras seguían su senda, un día el gran momento llegó. Ninguno sabía cómo ni contra quién debían luchar, sólo que era la hora de hacerlo. Se prepararon pues, aclararon sus mentes, invocaron sus poderes y pidieron protección al Gemma Matter.
Cada uno presentía la presencia del mal mas no podían visualizarla. Pasaron mucho tiempo alerta, y ya lo habían hecho a lo largo de su viaje, pero aún nada ocurría. Sin aviso, el instante del enfrentamiento vino, todos invocaron con todas sus fuerzas a su Dios, llamarón sus dones y lanzaron su ataque. Una gran luz iluminó el campo de batalla... y luego de desaparecer sólo quedaron ellos, casi sin aliento en el suelo...
Uno a uno fueron abriendo los ojos y viendo a sus compañeros heridos. Sin pensarlo, trataron de incorporarse para ir en ayuda de ellos, olvidando incluso sus propias dolencias.
Dejando de lado sus pocas energias, buscaron lo mejor de sí en ayuda de los otros. El primero haciendo brotar agua de las rocas para darle de beber a sus amigos. El segundo germinado la tierra para que sus lechos fueran una suave cama de hierbas. El tercero trayendo aire fresco desde todos los lugares para sus compañeros. Y el cuarto proporcionandoles calor y energia nueva.
Estaban cada uno tan preocupado del otro cuando otra luz inmensa volvió a iluminar el lugar... pero esta vez eran ellos los que brillaban... habían logrado vencer el mal que los había hecho viajar y luchar solos, a pesar de tener a su lado a sus mejores amigos. Se dieron cuenta que ellos eran sus propios enemigos, y que sin saber se habían hecho daño.
Pero su acción de amistad y entrega detonó la Gran Magia, la que se apoderó de ellos y los hizo olvidar el individualismo y la soberbia.
Retornaron a sus hogares con una nueva gran misión: ocupar sus poderes para proteger el mundo de los males que una vez ellos sufrieron. Se les fué entregada a cada uno una Atalaya, desde donde podrían resguardar los cuatro puntos cardinales del planeta: la Tierra hacia el norte; el Agua hacia el sur; el Viento hacia el este y el Fuego hacia el oeste.
Esta vez debían unirse teniendo siempre en cuenta que no estaban solos en esta lucha y que su fuerza se basaba principalmente en esta Gran Magia, la que mueve el mundo... el Amor."
Dedicado a mis amigos de la Atalaya.
"We've got the power, just let it act."