Saturday, July 02, 2016

Amanecer.

Las calles se veían vacías a esa hora de la mañana.  Las sombras aún cubrían el paisaje, luchando contra la incipiente luz que se asomaba por los techos de las casas.  Sus pies se arrastraban por el pavimento, intentando sobrellevar el peso que la tristeza le producía en su corazón.
Estaba cansado de llorar, aún así las lágrimas seguían agolpándose en sus ojos.   El peso en su pecho lo obligaba a inclinarse y su frente siempre miraba hacia el piso.  Todo ante sus ojos todo se veía negro y sus oídos sólo escuchaban el ruido de sus pies al avanzar.
De pronto, algo destelló entre las gotas que seguían atrapadas en sus pestañas, multiplicando la luz en miles de rayos frente a su retina.  Una gota de sol lo alcanzó, lo cobijó y lo levantó, estremeciendo su cuerpo desde lo profundo.
Como no le sucedía en muchos años, la ciudad no le parecía lejana.  El ruido urbano parecía tomar una realidad exquisita ante sus oídos.  Estaba vivo a pesar de todo.  La misma tristeza le pareció una prueba divina de su propia existencia.
Lento pero seguro, el sol renacía tras la cordillera, y junto con él, sus ganas vivir.

Thursday, November 27, 2014

Nicolás

Se sentó en la tierra apoyando su espalda sobre una roca al lado del camino. Sus pies no podían dar un paso más.   Había caminado por horas bajo el furioso sol del Valle del Elqui.   Hubiese deseado un poco de sombra, mas la roca que le servía de apoyo no era lo suficientemente grande como para protegerlo.   De cualquier forma, el sol estaba en su punto más alto y nada parecía poder escapar de sus rayos. 
Tiempos pasados corrieron frente a sus ojos, como escenas de una película vista mil veces pero vivida sólo una.   Imágenes de una época feliz que ya no volvería, pero que jamás dejaría que se marchara.   Ellas lo habían traído hasta aquí.   El recuerdo de la felicidad que ahora yacía en aquel terreno seco. 
El cuadro se fue tornando tangible, cercano, real, a medida que sus ojos recorrían el entorno.  Lo había logrado, había llegado hasta el lugar donde su mejor amigo había decido que sería su última morada.  Se puso de pie para recorrer los pocos metros que le faltaban hasta el punto exacto.  Las lágrimas, por tanto tiempo guardadas, se asomaron sin previo aviso y rodaron por sus mejillas hasta lanzarse en caída libre hasta la suelo bajo sus pies. 
Allí, en algún lugar mezclado entre la tierra y la vegetación estaba él. Quizás el viento se había encargado de esparcirlo aún más lejos. "Eso es lo que él hubiese querido" pensó, "ser parte de todo lo que pudiese alcanzar". Aún así, sin pensarlo dos veces, se dejó caer sobre el polvoriento camino y apoyó su rostro en el suelo. Tal vez, entre piedrecillas y tierra aún estaba su amigo esperando el reencuentro.

Sunday, January 04, 2009

Tomar las riendas de la vida…

Desde el momento en que nacemos, nuestros padres ya sueñan con lo que haremos con nuestras vidas. Sus mentes crean mundos completos, imaginando las mejores posibilidades para nuestro futuro. Pasan los años y de a poco nos van inculcando el valor de tomar las decisiones correctas para armar nuestro gran proyecto de vida. Pero, ¿qué pasa cuando somos nosotros los que no nos interesamos en tomar las riendas de nuestra vida?

Aún recuerdo no saber qué responder en mi adolescencia cuando me preguntaban qué pensaba hacer o estudiar luego de salir del colegio. No sabía bien que sería de mí incluso un año después de egresar de la educación media. Pero de un momento a otro me di cuenta que mi destino ya tenía un rumbo definido.

Pero no todos los jóvenes de mi edad han tomado su destino en sus propias manos. ¿Qué pasa con todas esas personas que aún están en el limbo de la vida, que todavía no se preocupan por ellos mismos y que dejan que su tiempo corra sin tener un punto específico en el horizonte al cual llegar?

Sí, aunque a algunos nos parezca difícil de creer, existe un número importante de jóvenes que aún dependen de sus padres, no poseen nada de valor y sólo saben “carretear”. Hay otro grupo, no sé si peor o igual al anterior, en el cual se justifican diciendo estar trabajando pero a pesar de ello viven llenos de deudas por pagar, pero ninguna por alguna posesión de valor, y nunca tienen plata más que para el “carrete”. Y está el típico esteriotipo norteamericano del hombre adulto que colecciona revistas de historietas y vive con su madre, la cual lo “mandonéa”.

¿Qué pasa por la mente de aquellos entes, alguna vez pensarán en el futuro como un tiempo posible de conjugar en el presente? En realidad, me sorprende como saben el horario y valor de entrada de todos los pubs y discos de la ciudad, las botillerías existentes en un radio mayor que el de su propia población, el precio y calidad de todo tipo de licores y adoran a “don Miguelito” y piden que vuelva.

¿Qué pensarán sus padres, creerán que sus esperanzas serán realidad algún día o ya se habrán dado por vencidos? La mayoría levantan la voz y pelean tratando de hacerlos madurar mas sólo lograr hablarle a la pared, otros juran no invertir más dinero en sus diversiones nocturnas pero terminan sucumbiendo ante el increíble poder de convencimiento de sus retoños, algunos incluso se arriesgan en prestar sus autos, para en la mañana siguiente tener que lavarlos para quitarle el olor a alcohol y/o humo de cigarro, y conozco algunos que terminaron buscándolo en el corral municipal.

Siempre estamos los que tratan de darles una visión distinta de las cosas, los que discutimos tratando de hacerles poner los pies en la tierra, pero después de tantas peleas he llegado a preguntarme: Serán ellos los que están en lo correcto, soy yo quién debería perderme un poco más? o es sólo que cada quién enfrenta la vida como lo desea? al fin y al cabo, somos nosotros quienes tomamos la decisión final.

“Bendito Libre Albedrío”

Monday, April 23, 2007

Disculpas Públicas

He pasado tanto tiempo lamentandome por mi soledad, que no me di cuenta que te dejé sola...
He pasado tanto tiempo enojado por los amigos ingratos, que sin quererlo me convertí en uno de ellos...

La primera palabra que se me viene a la mente es "perdona", pero sé que eso no cubre todo el tiempo que ya no pasé contigo. Mas creo que una disculpa tarde vale más que no decir nada jamás.

Y la verdad es que lo siento mucho, porque te quiero mucho.
Lo siento por no estar cerca cuando lo necesitabas...
Lo siento por no escuchar tus problemas...
Lo siento por no escuchar tus alegrias...
Lo siento por no responder tus mensajes...
Lo siento por no ser tu apoyo...
Lo siento por no ser quien esperaba ser para ti...

No te puedo prometer que me tendrás siempre a tu lado... pero aún puedo prometer que mi amistad estará siempre allí para ti... aunque no me puedas ver, aunque no te pueda ver...

Te quiero mucho amiga...
y siempre estarás en mi corazón.

Friday, March 16, 2007

Personas Perdidas

Es increíble como el tiempo pasa y todo lo que creímos tan natural a nuestro alrededor se convierte en algo distinto, difícil… e incluso lejano.
Cuantas personas han pasado por nuestros caminos y se han separado, siguiendo sus propios senderos.
Cuantas personas se han marchado sin siquiera darnos tiempo para despedirnos.
Cada cierto tiempo, aquellas personas vuelven a nuestra mente, dejándonos una sensación de tristeza aún mayor al darnos cuenta de su ausencia.
Es durante esos momentos cuando me pregunto:
¿Qué hacemos con todo el amor que sentimos por ellas?
Siempre podemos tratar de buscarlas, llamarlas, visitarlas… o inventar cualquier formar de reanudar esa conexión, aun cuando sea por unos segundos, sólo para quedarnos tranquilos por otros largos días, semanas, meses o incluso años.
Pero, después de tanta gente contactada y de dar vueltas y vueltas nuestra agenda recuperando esos viejos números, o poner el mundo de cabeza para obtener los nuevos, te das cuenta que hasta ahora has sido la única parte que sigue buscando sus otras partes.
Entonces te es inevitable preguntarte:
¿Qué hacen los demás con el amor que se suponía sentían por ti?
Vas a sus casas, tratas de ver sus rostros buscando las respuestas y todo parece indicar que lo que han hecho con tal amor es guardarlo bajo llave en el cajón de los recuerdos. Y ni siquiera te atreves a aventurarte en descifrar si es en el de los malos o buenos.
Si, lo sé. Conozco ese sentimiento de frustración al sentirse un imbécil por continuar pensando en ellos como antes, sin saber si ellos al menos te reconocen.
Pero siempre existe una luz, y es que tienes que ser muy paciente pues en el instante menos pensado te lanzan una señal vital. Esa señal con la que sin palabra alguna te dicen cuanto te aman y lo felices que están porque los hayas encontrado.
En todo caso, te conoces bien y nunca dejarás de buscarlos.

Wednesday, December 13, 2006

Like as the waves...

A estas alturas del año, y del término de mi querido ramo "Literaturita", debo admitir que estoy traumado con el Sonnet LX (Soneto 60) de William Shakespeare (Guillermo Sacudir-lanza)...
Fué el primero que me aprendí y el que me llegó al corazón, no por su historia o por a quién estaba dedicado, sino por lo que dice del tiempo y su paso inevitable... pero precisamente fué el que no me preguntaron, y me quedé con las ganas de recitarlo, así que me desquito escribiendolo aquí.
Que lo disfruten....


Sonnet LX
(William Shakespeare)

Like as the waves make to the pebbl'd shore,
So do our minutes hasten to their end;
Each changing place with that which goes before,
In sequent toil all forwards do contend.
Nativity, once in the main of light,
Crawls to maturity, wherewith being crown'd,
Crooked eclipses 'gainst his glory fight,
And Time that gave doth now his gift confound.
Time doth transfix the flourish set on youth
And delves the parallels in beauty's brow,
Feeds on the rarities of nature's truth,
And nothing stands but for his scythe to mow:
And yet to times in hope my verse shall stand,
Praising thy worth, despite his cruel hand.



Soneto 60
(William Shakespeare)

Como avanzan las olas por la escarpada orilla,
así nuestros minutos, van raudos hacia el fin,
intercambiando el sitio con el que va delante,
en su afanoso esfuerzo de querer avanzar.
La infancia cuando llega sobre el mar de la luz,
se arrastra hacia la cumbre y apenas la corona,
lucha contra la insidia de malignos eclipses
y el don que le dio el Tiempo, el Tiempo lo destruye.
El Tiempo transfigura las galas juveniles,
excava con sus surcos la faz de la belleza
y tiene su alimento en las raras naturas,
sin que nada subsista a su aguda guadaña.
Sin embargo, mis versos, perdurarán al Tiempo,
elogiando tus prendas sin ver su mano cruel.


Thursday, November 16, 2006

"Agarrar el mundo".

Muchas veces he escuchado el termino... "Agarró el mundo" ...con una connotación negativa. Se dice de una persona a quién no le importa los demás, y se lanza a la vida sin preocupaciones por los que lo rodean...

Pero, qué tan malo es eso? De verdad, muchas veces he deseado correr y "agarrar" el mundo con mis propias manos. Correr y tomar cada regalo que se me es dado por la gracia. Correr y coger las cosas que sé nunca lo haré. Correr y olvidarme de todo.

"Agarrar el Mundo", agarrarlo con todas las fuerzas y no dejarlo ir sin mi. Agarrarlo para que no gire dejandome atrás. Agarrarlo y no perderme lo que ocurre afuera, lejos de mi burbuja. Agarrarlo y recorrerlo completo, para reconocer el Edén que aún espera por nosotros. Agarrarlo y poder al fin tener la experiencia necesaria para enfrentar la vida.

Quiero "agarrar el mundo", pero no solo. Quiero agarrarlo contigo, mi amor. Quiero dejarme al viento junto a tus alas. Quiero soltarme junto a tu amarra. Quiero no pensar en el resto del mundo más que en ti, y disfrutar de todo lo que se nos ofrece juntos.

Sé que puedo "agarrar el mundo" contigo. Despreocuparme de todo lo que nos rodea, lanzarnos a la vida y disfrutar. Mas, sin ti... prefiero seguir anclado, viendo las personas saltar.